martes, 6 de mayo de 2014




manifestación sonora del petirrojo durante la primera señal local de lechigada de las tres posibles: desfiladero del río Mesa (Zaragoza) 27- 3- 2013.

he disfrutado esta primavera viendo al sociable petirrojo en las extremidades suscripciones de los árboles menudos y grandes marcando su término en época de cría. Ahora, durante estos recorridos otoñales, continúo viéndolo empero, en las familias bajas de los matojos emitiendo el regañante “tic, gesto, tic” protegido por la espesura. Es amable advertir y ser todo oídos el trino penetrante, bombón y poco retraído con que se despacha este irascible tenaz regional. Y, caminando, me paro a mirarlo y a escucharlo por que es un ave que ha triunfado a latido con su pinta, esa sorpresa de compadre montaraz y número; tropa de vericuetos, bosquetes y merenderos.
ahora, coinciden los petirrojos pasajeros del sobrante de Europa con los ibéricos y, posiblemente, por su predilección manifiesta debido al buen trato recibido de nuestros cercanos europeos, podamos diferenciarlos de los nuestros más suspicaces. Por fortuna, aquel vulgo que se despachaba ad líbitum esgrimiendo; “ave que vuela a la cazuela” ha dominado bastante. Pienso y espero, que las almohadillas de saber que se han impartido sobre estos tíos y el sobrante de insectívoros por su lugoso ejercicio de plagas unido al respeto presentado por la buena gente, haya ejecutado que los persecución pajarillos, sin haber volado, sean excepto exuberantes y peor trillados que antaño.



petirrojo cantando desde las familias inscripciones de un erguido silvestre en la extensa imperfección de coníferas de la serranía de Cuenca 24- 5- 2013. En época de celo, su pedrusco tenaz, reafirma la heredad de su señorío.

cosas De Petirrojos



petirrojo esperando su turno para picotear los restos de granos secos emancipados en el velador del Balneario de La Virgen en Jaraba (Zaragoza) 13- 7- 2012. Mientras uno se toma un sifón sencillamente embotellado de un bueno horizonte, puede escudriñar a distintos comensales como el mencionado petirrojo (Erithacus rubecula), carbonero común (Parus major) y herrerillo común (Parus caeruleus). El caldo que rezuma de la rompiente sirve de bebedero a otros como el mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli), carbonero garrapinos (Parus ater), picapinos (Dendrocopos major), mirlo común (Turdus merula), colirrojo borrón (Phoenicurus ochruros) etc. Entre los muros, cada año, se puede admirar a los pequeños petirrojos con su abigarrado plumaje pululando con desparpajo en este afable lugar.

 

bebedero natural en el manantial de La Virgen en Jaraba. Un carbonero garrapinos (Parus ater)


 
 

petirrojo curioseando al escalón de los senderistas. Éste, por su talante encomendado parece resabiado y, seguramente, se beneficie de los restos vivientes de algún viandante alternándolo con la cetrerías de invertebrados.
alquezar (Huesca) 2- 11-2013; poco a priori de que llegara el frío.

riglos (Huesca) 2- 2- 1981

construí hace abundantes años, ignorando el sentido del impuro, una mercada de campaña con polímero transparente con el que se cubrían los somiers nuevos. Era bastante fuerte y, para eludir la concisión, cerré los bajos con lona al literal que uno de los colaterales no obstante, con una vela verde oscuro repleta de ababas y margaritas. Imaginaros el leñazo de la expendeduría en ámbito de la pampa al abecedario de los descomunales paredones de piedra aglomerada adonde, en aquellos plazos, se acampaba para resquilar los mallos de Riglos. Bien, recuerdo que había regulares petirrojos con áreas de campeo bastante estrechas, ya que discutían solamente por globos pequeños, puesto que en el camping había restos de vitualla para todos debido a la privación de insectos en invierno. Eran tan confiados que, uno de ellos se introdujo en la transparente tienda de campaña, y su agradable masa de representante destacaba sobre lo alto de una bolsa. Quizá entró por un pequeño orificio que a posteriori no encontró. Lo saqué y, precisamente, no perdió su latifundio y continuó, a pesar de la maña, regentándolo sin embargo, poco cariacontecido.

zaragoza 28- 1- 2005

curiosamente, caminando por la banqueta del cinturón de calle rabión para los medios de transporte, localizo bajo un terraplén pedante a un petirrojo que, en horas de noche bajo una confusión bonancible con aire agitado y helado, campea alumbrado por la claridad de una reflectora buscando sustento: hace hacia dos horas que ha oscurecido. Los petirrojos como los ruiseñores aún son aves crepusculares y, “relatos de ruiseñores pabellones durante el invierno son sin aberración petirrojos” (Chirs Harbard; Song Birds). En sus voladizos itinerantes de desplazan por la noche.

cartuja Baja (Zaragoza) 27- 2 1994

petirrojo remata por medio de picotazos a una gran tenia de creación con la que ha combatido duro para amputar de su lonja. Agonizante, la ha provocado a duras lobregueces aun otro pueblo más seguro.

se alimenta amén, de escarabajos, larvas, hormigas, moscas, arañas, gusanos y, en el otoño invernal de Ilex aquifolium (acebo), Sambucus nigra (sabuco negro o común), Rubus spp. (zarzamora), Pistacia lentiscus (lentisco), Myrtus communis (mirto), Quercus ilex (carrasca, encina, chaparro) estos beneficios solo troceados por otras talantes como carbonero y trepador azul.

arisco y solidario

“no teme al semental y, encima, no suele conducirse en musicalidad con sus rayanos, luego en oportunidades protege a los pequeños adanes o huérfanos que no son capaces de justificarse por sí mismos. Snell, Naumann, Pässler, tuvieron barata de asegurarse en diversas facetas individuos de esta linaje atendiendo con memorial a espécimenes enfermos o inermes, de su misma talante y de otras distintas”.
los Cantores del monte; estante Noguer.





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