jueves, 19 de diciembre de 2013


Con enorme satisfacción nos recibía Carlos Pérez a punto de culminar la jornada de anillamiento el pasado 31 de Agosto en esta sobresaliente laguna endorreica. Las precipitaciones lluviosas han devuelto el esplendor a esta planicie donde se ubica el humedal de mayor altitud de España. Y en parte, el éxito de aves anilladas con la cuenca inundada algo ha tenido que ver a diferencia del año pasado, que fue de tan sólo 5 capturas sin agua en la laguna. La estación de anillamiento dedicada preferentemente al control migratorio postnupcial del carricerín cejudo, nos puede sorprender además, con especies escondidizas de todo tipo, de las que escucharíamos sus voces pero, no veríamos en condiciones normales: buscarlas y carriceros están adaptados a determinados nichos ecológicos de vegetación muy apretada, donde pasan desapercibidos hallando y capturando gran variedad de invertebrados de los que se alimentan.
Pero, como comentaba, la estrella del trabajo de seguimiento es el vulnerable carricerín cejudo. Sus pasos migratorios postnupciales aparecen desde la 2ª quincena de Julio hasta la 2ª de Septiembre (puede alargarse hasta Octubre). Señala Carlos que, la estancia de paso de estas aves oscila entre los seis días, aprovechando la abundancia y la idoneidad del espacio palustre para avituallarse y ganar peso con buenas reservas de grasa con las que continuar su viaje transahariano. En las recuperaciones, los pesos oscilaban entre los 2 y los 6 gramos ganados; el primer año recuperó uno con 9 gramos. Algunos, sufrían pérdidas de peso que recuperaban posteriormente en el mencionado espacio de tiempo.
Aunque la estación de anillamiento para esta joya amenazada todavía es joven, la importancia de la Laguna de Gallocanta para el carricerín cejudo por su valor indiscutible como lugar de paso, deja de manifiesto la necesaria labor de continuar protegiendo este enclave húmedo y salino.
Carricerín cejudo juvenil (Acrocephalus paludicola). De los 30 ejemplares capturados, tan sólo uno era adulto.
 Tomando medidas biométricas.
 Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus)
Diferencias en la librea dorsal del carricerín cejudo y carricerín común.
Las marcadas listas superciliares o "cejas" son similares en las aves vistas de lejos, sobre todo de perfil, como el resto del plumaje. A menudo se confunden ambas a causa de su similitud.
Una vista superior muestra la diferencia mas notable entre los dos carricerines; el cejudo en la parte derecha, muestra una franja pileal de color crema, carente en el carricerín común.
 Buscarla unicolor (Locustella luscinioides)
Buscarla unicolor: la forma cuadrada de las rectrices plegadas se transforman en un redondeado abanico durante la exhibición nupcial gracias a la cortedad escalonada de las rectrices externas.
Buscarla pintoja (Locustella nevia)
El diseño moteado de la buscarla pintoja llega hasta las infracobertoras caudales, una muestra muy útil para su identificación.
Se anillaron muchas mas especies no menos interesantes pero, quiero concluir con la eterna golondrina (Hirundo rustica) que en su primer viaje volará documentada, espero, que por muchos años.

0 comentarios:

Publicar un comentario