martes, 2 de septiembre de 2014


sobre el río Ebro, en el zaragozano Puente de Piedra, dos chovas corvus monedula se alimentan de unos fragmentos de alpiste que la gente diariamente arroja a los ansares. Una de ellas pierde su porción; sin inconveniente alguno, su consorte comparte lo que queda.


"en ninguna otra tipo, tampoco ni en las palomas, tampoco en los indivisibles periquitos, alcanza el afecto conyugal guisas de revelación tan patentes y emotivas como en las chovas. Y, lo que es más exquisito: estas señales de empeño no disminuyen, sino que aumentan con los años de “matrimonio”."
 konrad Lorenz,  Premio Nobel de Medicina 1973








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