sábado, 31 de mayo de 2014




manifestación sonora del petirrojo durante la primera presentación municipal de cría de las tres posibles: estrechamiento del río Mesa (Zaragoza) 27- 3- 2013.

he saboreado esta primavera viendo al amable petirrojo en las extremidades incorporaciones de los árboles menudos y grandes marcando su ayuntamiento en época de cría. Ahora, durante estos momentos otoñales, continúo viéndolo aunque, en las articulaciones bajas de los matorrales emitiendo el regañante “tic, mohín, tic” protegido por la carrascal. Es ganso presentarse y advertir el canto penetrante, pastel y poco deprimido con que se despacha este impresionable guerrillero nacional. Y, caminando, me paro a mirarlo y a escucharlo por que es un pajarraco que ha obtenido a sístole con su traza, esa emoción de adlátere rebelde y agente; sucursal de caminos, bosquetes y merenderos.
ahora, coinciden los petirrojos pasajeros del excedente de Europa con los ibéricos y, quizá, por su hidalguía manifiesta debido al buen trato recibido de nuestros colaterales europeos, podamos diferenciarlos de los nuestros más desengañados. Por fortuna, aquel vulgo que se despachaba ad líbitum esgrimiendo; “ave que vuela a la cazuela” ha embebido bastante. Pienso y espero, que las colchonetas de conocimiento que se han impartido sobre estos tipos y el excedente de insectívoros por su enriquecedor cuidado de plagas unido al respeto manifestado por la buena gente, haya causado que los cacería pajarillos, sin haber escapado, sean excepto abundantes y peor conocidos que antaño.



petirrojo cantando desde las categorías inscripciones de un pindio silvestre en la extensa lámpara de coníferas de la serranía de Cuenca 24- 5- 2013. En época de celo, su pedrusco tenaz, reafirma la hacienda de su latifundio.

cosas De Petirrojos



petirrojo esperando su relevo para picotear los restos de granos secos francos en el velador del Balneario de La Virgen en Jaraba (Zaragoza) 13- 7- 2012. Mientras uno se toma un granizado buenamente ceñido de un bueno horizonte, puede descubrir a distintos comensales como el mencionado petirrojo (Erithacus rubecula), carbonero común (Parus major) y herrerillo común (Parus caeruleus). El caldo que rezuma de la piedra sirve de bebedero a otros como el mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli), carbonero garrapinos (Parus ater), picapinos (Dendrocopos major), mirlo común (Turdus merula), colirrojo agravio (Phoenicurus ochruros) etc. Entre los parapetos, cada año, se puede percatarse a los pequeños petirrojos con su abigarrado plumaje pululando con desparpajo en este afable lugar.

 

bebedero natural en el casa de baños de La Virgen en Jaraba. Un carbonero garrapinos (Parus ater)


 
 

petirrojo curioseando al vado de los senderistas. Éste, por su proceder encargado parece resabiado y, seguramente, se beneficie de los restos vivientes de algún viandante alternándolo con la batida de invertebrados.
alquezar (Huesca) 2- 11-2013; poco antaño de que llegara el frío.

riglos (Huesca) 2- 2- 1981

construí hace abundantes años, ignorando el sentido del defectuoso, una tienda de campaña con polímero transparente con el que se cubrían los camastros nuevos. Era bastante fuerte y, para sortear la brevedad, cerré los bajos con tejida al igual que uno de los colaterales no obstante, con una vela verde oscuro repleta de ababas y margaritas. Imaginaros el golpazo de la botica en centro de la llanura al queso de los descomunales paredones de piedra aglomerada adonde, en aquellos periodos, se acampaba para ascender los mallos de Riglos. Bien, recuerdo que había convenientes petirrojos con áreas de campeo enormemente escasas, dado que discutían únicamente por tiempos pequeños, dado que en el camping había restos de alimentación para todos debido a la estrechez de insectos en invierno. Eran tan confiados que, uno de ellos se introdujo en la transparente mercada de campaña, y su variada barriguita de adalid destacaba sobre lo alto de una bolsa. Quizá entró por un pequeño tubo que luego no encontró. Lo saqué y, justamente, no perdió su señorío y continuó, a pesar de la indagación, regentándolo sin embargo, poco cariacontecido.

zaragoza 28- 1- 2005

curiosamente, caminando por la banqueta del cinturón de ruta veloz para los transportes, localizo bajo un terraplén industrial a un petirrojo que, en horas de obscuridad bajo una indeterminación destapada con rumbo vehementes y helado, campea alumbrado por la claridad de una fanal buscando pan: hace alrededor dos horas que ha oscurecido. Los petirrojos como los ruiseñores asimismo son pollos crepusculares y, “relatos de ruiseñores pabellones durante el invierno son sin restricción petirrojos” (Chirs Harbard; Song Birds). En sus planeos itinerantes de desplazan por la noche.

cartuja Baja (Zaragoza) 27- 2 1994

petirrojo remata por medio de picotazos a una gran lambrija de creación con la que ha batallado duro para raptar de su lonja. Agonizante, la ha ocasionado a duras tristezas inclusive otro sitio más seguro.

se alimenta aún, de escarabajos, lombrices, hormigas, moscas, arañas, gusanos y, en el otoño invernal de Ilex aquifolium (acebo), Sambucus nigra (sabuco negro o común), Rubus spp. (zarzamora), Pistacia lentiscus (lentisco), Myrtus communis (mirto), Quercus ilex (carrasca, encina, chaparro) estos vegetales solo troceados por otras pelajes como carbonero y trepador azul.

arisco y solidario

“no teme al macho y, encima, no suele conducirse en conformidad con sus rayanos, luego en baratas protege a los pequeños desaseados o huérfanos que no son eficaces de ampararse por sí mismos. Snell, Naumann, Pässler, tuvieron chuchería de confrontar en diversas referencias espécimenes de esta índole atendiendo con petición a tipos enfermos o indolentes, de su misma montón y de otras distintas”.
los Cantores del boscaje; estante Noguer.





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